El juego de cartas póquer (o, en inglés, poker) es el más popular del tipo de juegos llamado de apuesta, en el cual los jugadores con todas o parte de sus cartas ocultas hacen apuestas sobre una puja inicial, tras lo cual, la suma de apuestas es para el jugador o jugadores que tienen la mejor combinación de cartas.
Una buena forma de diferenciar entre un juego de habilidad y un juego de azar es intentar nombrar a los mejores jugadores de cada categoría. Los aficionados al Póquer seguro que pueden nombrar 5 ó 10 de los mejores jugadores del mundo. Nombrar a los mejores jugadores de Bingo o Ruleta es bastante más complicado.

Entre todas las variantes de póquer que existen, el más extendido y popular en nuestros días es el Texas Hold'em Póquer. Tiene diversas modalidades, que se adaptarán mejor o peor a tu carácter y/o a tu estilo de juego. Podrás jugar partidas con o sin límite de apuestas, en partidas de ring (ring games) de capacidad limitada o en torneos de una o muchas mesas.
En la sección de Estrategia encontrarás abundante información sobre esta modalidad. El jugador preparado y dedicado es el que a la larga consigue un mayor rendimiento del póquer. Tanto si vas a jugar un par de horas a la semana, como si quieres hacer del póquer algo más serio, merece la pena estudiar el juego. Combinando conocimiento y experiencia te lo pasarás mejor, porque, entre otras cosas, tendrás más posibilidades de ganar.
Para jugar, se deben aprender, al menos, las reglas básicas y procedimientos de este juego (ver jugadas del póquer), los valores de las varias combinaciones de cartas (manos de póquer), y las reglas acerca de los límites de apuesta (reglas de las apuestas de póquer). También es útil familiarizarse con los objetos que se utilizan en el juego.